Captación, venta, implementación y soporte. Hoy, el CRM completo.
Captar, vender, cotizar, cobrar y comisionar. Un solo sistema, sin hojas de cálculo al lado.
La información vive entre hojas de cálculo, mensajes, archivos y sistemas que nunca cuentan exactamente la misma historia.
Aurelis está diseñado para acompañar toda la relación con el cliente. Lo que empieza como un contacto continúa como oportunidad, venta, implementación y soporte, sin perder su historia por el camino.
Los interesados llegan, se organizan y se asignan sin perder de vista de dónde vienen, qué necesitan y quién debe atenderlos.
Seguimientos, oportunidades, cotizaciones, acuerdos, cobros y comisiones conectados al mismo cliente.
Alcance, acuerdos, responsables y compromisos pasan directamente a implementación. Sin reuniones para reconstruir qué se prometió.
Soporte continúa sobre la misma relación: quién es, qué compró, qué se implementó y todo lo que ocurrió antes.
Desde el primer contacto hasta el cobro y la comisión. Cada etapa conectada, cada decisión registrada y toda la operación avanzando sobre la misma información.
Aurelis protege la información de tu empresa desde su arquitectura. Cada persona accede únicamente a lo que necesita, cada acción relevante queda registrada y cada empresa opera en un entorno aislado.
Los permisos y el alcance de cada rol determinan qué puede consultar y qué puede hacer dentro de la plataforma.
La autenticación en dos pasos protege el acceso a cada cuenta y refuerza la seguridad incluso ante la exposición de una contraseña.
Las acciones relevantes dejan un registro permanente de quién hizo qué y cuándo, creando una historia confiable de la operación.
Cada organización opera de forma independiente, con controles aplicados desde la propia arquitectura de datos.
Cada solicitud vuelve a validar permisos y acceso antes de ejecutarse. Ocultar una opción nunca sustituye una autorización real.
Y al lado, una hoja de cálculo con «lo real». La pregunta no es si tienes un CRM: es si tu equipo trabaja dentro de él o lo alimenta después.
No se le pide llenar más campos, sino trabajar donde ya trabaja. El sistema pide justo lo que tu negocio necesita para avanzar, en el momento en que existe.
Embudo, requisitos, catálogos, impuestos, documento y comisiones los define tu empresa. Lo único fijo: todo deja rastro, nada se borra y las fechas no se teclean.
Se importa desde Excel con vista previa y validación fila a fila. Los contactos históricos entran al fondo común, no a la cartera de quien pulsa importar.
Están definidos y priorizados. No los vendemos como si ya existieran: hoy se compra el ciclo comercial completo y el resto llega sobre el mismo cliente, sin migrar nada.
Tus datos son tuyos y salen. Todo es exportable y nada está diseñado para que irse sea difícil.